| José Manuel de Haro García | |||||||||||||||||||
| Jefe
del Dpto. de RH de EMUASA.(Grupo Aguas de Barcelona)
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¿Cómo es posible, que las personas, podamos pasar horas enteras dedicadas a actividades como tomar copas, hablar con los amigos, practicar deportes o simplemente no hacer nada y en cambio sintamos un rechazo tal al trabajo, que preferiríamos que los Lunes no existieran?. En apariencia, puede ser difícil de entender, que actividades como las del primer tipo, que nos desgastan, y agotan y por las que no recibimos ninguna cantidad de dinero por realizarlas, sean deseadas por nosotros frente a las actividades del segundo tipo, que sí nos proporcionan dinero. ¿Es tan malo realizar nuestro trabajo, que nos tienen que pagar por realizarlo?. ¿Qué es lo que diferencia a ambos tipos de actividad de modo que odiemos hacer una de ellas y deseemos hacer la otra?. ¿Se puede hacer algo para que las personas deseen estar trabajando?.
Los gerentes se plantean muy a menudo como conseguir que las personas se implique más en el trabajo sin tener que pagar más dinero y sin proporcionar ascensos. Los empleados por su parte, cuando son preguntados suelen indicar como deseos y metas profesionales ganar más dinero o promocionarse. Existen entonces un choque de intereses entre lo que piensan los gerentes y lo que piensan los trabajadores. ¿Qué se puede hacer desde Recursos Humanos para solucionar este problema?.
Este tipo de cuestiones, nos conduce a plantearnos un tema clásico en el campo de la Psicología de las Organizaciones: La motivación. ¿Por qué trabaja la gente?. Sin revisar los diferentes enfoques que han intentado explicar qué es lo que mueve a las personas, en este artículo, vamos a presentar en forma de modelo un resumen de las principales variables que determinan nuestra actuación en el puesto de trabajo.
Este cuadro integrador, se basa en la revisión de los estudios llevados a cabo por A.C. Daniels (1993), Hackman y Oldham (1976), Fishbein y Ajzen (1974) y Mihaly Csikzentmihalyi (1990).
Como se muestra en este cuadro, los factores responsables de la motivación y satisfacción de los trabajadores, se pueden agrupar en 3 categorías: 1. Antecedentes de la tarea (factores 1 y 2); 2. Características del puesto que le dan carácter motivador y 3. Aspectos relacionales. Cuando se dan tales factores en el trabajo, se produce un estado "experiencia óptima" en el trabajo. Estas experiencias óptimas, son momentos en los que la gente disfruta y está concentrada por completo en lo que hace. El estado de conciencia de esa experiencia agradable, es denominado por los expertos como estado de "flujo (flow)". En estado de flujo, la gente está tan comprometida en una actividad que nada más parece importarle. La experiencia es tan agradable que no nos importan los costos, ni el tiempo. Las cosas se hacen por el mero placer de hacerlas. Las razones por las que la gente suele odiar su trabajo suelen ser una combinación de aburrimiento por un lado y tensión y ansiedad por el otro. Si nuestro nivel de capacitación supera a la motivación y desafíos y exigencias del trabajo, nos aburrimos. En cambio, si nuestra capacitación es excedida por las exigencias del puesto nos estresamos y estaremos ansiosos y angustiados. La gente que verdaderamente disfruta de su empleo, es aquella para la cual el trabajo aporta un equilibrio entre el nivel de capacitación y el nivel de desafío que cada uno afronta. En el cuadro que sigue vemos cual es el estado que representa el "flujo" óptimo que nos permite disfrutar con nuestro trabajo.
Las personas más felices y más exitosas, son aquellas que siguen sus sueños y aplican sus cualidades en una organización, de forma que sus sueños y cualidades puedan desarrollarse.
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